sábado, 25 de octubre de 2008

Notas Organizativas Aclaratorias

Los militantes que conformamos Democracia Comunista en España hemos elaborado este texto para aclarar ciertas preguntas, dudas y confusiones que han surgido en nuestros contactos con otros compañeros. Complementando nuestros textos más “programáticos” (“Qué es DC-L” y “Por el Comunismo Democrático”) y teniendo en cuenta que nos hemos integrado junto a otros camaradas en la RED LUXEMBURGUISTA INTERNACIONAL, consideramos relevante exponer algunas cuestiones.

Somos una organización marxista, cuyo fin es la revolución social que pueda permitir a la Humanidad construir el comunismo. Defendemos la democracia directa y radical, que consideramos indisolublemente unida al comunismo. Para ser coherentes con esto, funcionamos horizontalmente, sin ningún tipo de privilegios, líderes ni profesionalismo. Tampoco aceptamos vanguardismos que tratan de sustituir a las masas proletarias, único sujeto posible de la revolución comunista. De esas masas nos consideramos parte. Y consideramos que las huelgas de masas son los instrumentos más valiosos para la lucha de clases contra el capitalismo.

Queremos desarrollar nuestra propia conciencia de clase y la de nuestros hermanos proletarios. Para ello nos basamos en primer lugar en los postulados marxistas, desarrollados por las ideas de Rosa Luxemburgo y los luxemburguistas. Pero cada miembro puede tener (y tenemos de hecho) otras influencias. Excluimos el social-reformismo y el bolchevismo, por considerarlos incompatibles con nuestros postulados. Eso no impide que en lo concreto, en nuestros trabajos y lugares de residencia (que para nosotros son el primer y básico lugar de militancia), o en los movimientos sociales (en los que participamos todo lo activamente que nos es posible, abiertamente y sin entrismos), colaboremos con militantes u organizaciones que defienden esos postulados. Creemos firmemente en la solidaridad y la colaboración entre todos los proletarios.

Somos internacionalistas y antinacionalistas. No apoyamos a ningún movimiento nacionalista, porque consideramos que la emancipación de los oprimidos viene por la emancipación de las clases oprimidas y que el Socialismo solo es concebible y realizable a escala planetaria, lo que nada tiene que ver con la eventual emergencia de nuevos estados que, en el mejor de los casos, apunten a formas de capitalismo de estado. Rechazamos con carácter general el llamado "derecho de autodeterminación nacional", negamos que tenga un carácter universal, aplicable en toda circunstancia, cuando la experiencia histórica enseña que sólo termina favoreciendo a otras élites que mantienen sometido al proletariado a la explotación, y terminan negando a eventuales minorías a su interior el principio y el derecho que para sí reclaman. Estamos persuadidos de que la práctica y la exigencia de tal derecho debe estar reservado en exclusiva para aquellos territorios objeto de opresión y explotación colonial manifiesta e indiscutible.

Intentamos tomar nuestras decisiones por consenso, aunando posturas. Cuando no lo conseguimos, la “minoría” no tiene que sentirse vinculada. No creemos en la disciplina, aunque sí sabemos que a todos nos tocará ceder en algún momento. Si se quiere llamar a eso “autodisciplina”, no nos importa. Lo relevante para nosotros es que estamos convencidos de que queremos y nos interesa agruparnos en este proyecto.

Todos tenemos absoluta libertad de expresión y experimentación, y todos asumimos también la libertad de crítica de nuestros camaradas. Como garantía frente al dogmatismo y el totalitarismo, y para fomentar el debate, todos tenemos la posibilidad de publicar nuestras opiniones con independencia en nuestros medios.

Para nosotros la teoría es muy importante. Pero tenemos claro también que no debemos ni queremos perder en ningún momento de vista la realidad social y el cómo poder influir en dicha realidad, puesto que somos un grupo de activistas. Alguna vez incluso hemos caracterizado al luxemburguismo como una especie de “equilibrio inestable”, una guía para la lucha en el presente real hacia un futuro radicalmente distinto. También en ese sentido tenemos claro que esta organización está abierta a toda persona con conciencia proletaria, independientemente de sus conocimientos teóricos.